BUSCAR
Síguenos en FacebookSíguenos en TwitterSíguenos en YouTubeSíguenos en Instagram

12 de Octubre: Día del Respeto a la Diversidad Cultural

Comparte en FacebookComparte en TwitterEnviar por WhatsApp

Conocido tradicionalmente como "Día de la Raza", este día promueve la reflexión histórica y el diálogo intercultural acerca de los derechos de los pueblos originarios.

 

Los pueblos que habitaban la Argentina antes de la conquista europea tenían diversas formas de organización social, económica y política. Pueden clasificarse entre:

 

Superiores

 

Practicaban una agricultura muy desarrollada (variaban los cultivos y utilizaban técnicas de riego). Habitaban el noroeste y el centro del país. Eran pueblos sedentarios que perfeccionaron el sistema de cultivo mediante el riego. También domesticaron la llama (utilizaron su leche, su carne y su cuero), y cazaron guanacos y vicuñas. Entre los pueblos que practicaban una agricultura más compleja podemos nombrar a los diaguitas, los omaguacas, los atacamas, los comechingones y los huarpes.

 

Artesanías diaguitas

 

Pinturas de los comechingones

 

Los que practicaban una agricultura muy simple o incipiente

 

Integraban distintas tribus que habitaban a orillas del río Paraná y eran pueblos sedentarios. Practicaban sencillos cultivos y, también, eran cazadores y pescadores. Entre los pueblos que practicaban una agricultura más sencilla encontramos a los guaraníes, los chanaes timbúes y los charrúas.

 

Guaraníes de Misiones

 

Vida cotidiana de los charrúas

 

Los que eran nómadas y que vivían solamente de la caza y de la pesca de animales y de la recolección de frutos

 

Estos grupos aprovechaban los recursos del medio. Eran nómadas y sus viviendas eran transportables, pues debían desplazarse constantemente en busca de sus presas. Estos grupos de cazadores recolectores habitaron en las planicies de la Argentina (los querandíes), el Chaco (los guaycurúes) y la Patagonia (los tehuelches, onas y yámanas).

 

Querandí, en guaraní, significa “hombre con grasa” debido a que se recubrían con grasa de los animales que cazaban como una forma de combatir el frío. Además, usaban las pieles para vestimenta y construcción de sus tiendas por lo que despedían un olor característico que los diferenciaba de los guaraníes, de hábitos más vegetarianos.

 

Los selk’nam, también conocidos con el nombre de onas, fueron uno los cuatro primeros pueblos originarios de Tierra del Fuego, junto a los alacaluf, los yámana y los haush. Considerados una amenaza, fueron víctimas de extinciones masivas de los colonizadores.

 

Hábitat

 

Las primeras tribus de cazadores de origen asiático llegaron a América a través del Estrecho de Bering hace unos 30 mil años aproximadamente, en tanto que su arribo al actual territorio argentino se considera producto de migraciones internas ocurridas hace 18 mil años. Estos pueblos se asentaron, básicamente, en los siguientes hábitats:

 

Montaña

 

Imagen de la Cultura de La Aguada (Año 650 a 950/1000 después de Cristo)

 

Los testimonios más antiguos con que se cuenta son los rastros de núcleos poblacionales que datan de hace 8 mil años en Ayamapatín (Córdoba) e Inti Huasi (San Luis). Vestigios hay también de otra cultura antigua en Tafí (Tucumán) y la civilización de La Aguada (territorio comprendido por San Juan, La Rioja y Catamarca).

 

Llanura

 

En Tandil (Buenos Aires) se registra la presencia de un núcleo poblacional y en el Litoral, iguales vestigios dan cuenta de la llamada Cultura del Alto Paraná desde hace, aproximadamente seis mil años de antigüedad.

 

Extremo sur y los canales fueguinos

 

Se considera la llegada de los primeros hombres hace seis mil años, los que habitaban en viviendas circulares semienterradas, vivían de la caza y la pesca, empleaban botes y arpones para la caza de mamíferos marinos y recolectaban moluscos.

 

¿Qué es la Diversidad Cultural?

 

 

Si nos ubicáramos en el lugar de los pueblos originarios, en este día no habría motivos de festejo, debido a que la llegada de los españoles trajo aparejada la extinción de cientos de ellos. La Constitución Nacional consagra el derecho a la igualdad en sus artículos 16 y 75, inciso 23 mientras que el artículo 75, inciso 17, reconoce la preexistencia étnica y cultural de los pueblos indígenas argentinos, garantizando el respeto a su identidad y el derecho a una educación bilingüe e intercultural. También el artículo 75, inciso 22, otorga jerarquía constitucional a los instrumentos internacionales de derechos humanos allí enumerados, los cuales, a su vez, consagran en más de una oportunidad, el mencionado principio de igualdad y no discriminación.

 

Mural de Juan Bauk en la Avenida Otamendi (Quilmes, Buenos Aires)

 

Según la Unesco, la diversidad cultural es, para el género humano, tan necesaria como la diversidad biológica para los organismos vivos y se manifiesta por la diversidad del lenguaje, de las creencias religiosas, de las prácticas del manejo de la tierra, en el arte, en la música, en la estructura social, en la selección de los cultivos, en la dieta y en todo número concebible de otros atributos de la sociedad humana.

Cuando las tierras americanas fueron ocupadas por los colonizadores europeos, esto provocó una disminución notable de sus habitantes. El Censo Nacional de 2010 dio, como resultado que, en la actualidad, existen 955032 personas que pertenecen a los pueblos originarios.

 

Los huarpes: Un pueblo con historia

 

 

Cuando llegaron los españoles a tierras mendocinas, se calcula que había alrededor de 15 mil nativos, distribuidos entre los ríos Mendoza, Diamante, Desaguadero y la cordillera. Las comunidades huarpes estaban organizadas por grupos y se cree que los unía un lazo familiar que respondía a las órdenes de un cacique.

Los habitantes de este pueblo eran agricultores y cultivaban quinoa, poroto y zapallo. Las tierras eran muy áridas, por lo que implementaron una serie de acequias que permitían el crecimiento de los cultivos. También eran cazadores, recolectores y pescadores, ya que las zonas que habitaban les permitían desarrollar estas actividades. Eran muy habilidosos para realizar cestos, los cuales se destacaban por sus bellas formas y coloridos dibujos. Estaban tan bien hechos que servían para contener líquidos. Recolectaban algarroba, que luego utilizaban para elaborar patay (una especie de torta) y aloja (una bebida alcohólica).

 

Un arco iris diverso

 

 

La bandera de los pueblos originarios tiene los colores del arco iris y cada color representa a los diferentes aspectos de sus vidas: al planeta Tierra (el rojo), a la sociedad y la cultura (el naranja), a la energía y la fuerza (el amarillo), al tiempo (el blanco), al espacio cósmico y lo infinito (el azul) y a la ideología y la política (el violeta).

08 de octubre del 2017
Categoría: Para el cole
Comparte en FacebookComparte en TwitterEnviar por WhatsApp
Seguime en Facebook