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Enfermedades del Invierno: Prevención y cuidados

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Las bajas temperaturas generan la aparición de afecciones y dolencias producidas por virus y bacterias con consecuencias riesgosas para la salud. Lo importante es la prevención.

 

Las enfermedades más frecuentes que surgen en esta estación son las de tipo respiratorio ya que, durante estos meses fríos, al haber menos temperatura, se presentan las condiciones ambientales como el encierro y la falta de ventilación de los ambientes que facilitan la transmisión de diversos virus.

Estas enfermedades son de fácil propagación y la población más afectada son los niños menores de 5 años y los adultos mayores, especialmente si tienen otras enfermedades crónicas, ya que necesitan más cuidados. Conocé los síntomas de las seis afecciones más frecuentes.

 

Resfrío

 

 

Es la más común en esta época y si no se toman las precauciones necesarias puede convertirse en un problema mayor. Los síntomas son la congestión nasal, tos, estornudos, dolor de garganta y, en algunos casos, puede aparecer fiebre. Debemos permanecer en reposo y evitar los cambios de temperatura. Su duración es de 3 a 5 días.

 

Gripe o influenza

 

 

Sus síntomas son similares a los del resfrío, pero con una mayor intensidad. Esta patología proviene del virus de la influenza que aparece repentinamente, con fiebre que puede ser de 38° C o más, frecuentes dolores musculares y de cabeza, agotamiento general, dolor de garganta y disminución del apetito. Obliga al enfermo a estar en reposo e ingerir abundante líquido. Si no se toman las medidas oportunas y no se hace el tratamiento indicado, puede complicarse.

 

Neumonía

 

 

Es una infección del pulmón originada por la presencia de diversos microorganismos que atacan a los alvéolos, enfermándolos e inflamándolos. Puede ser originada por una gran variedad de gérmenes (desde bacterias hasta virus), aunque la bacteria más frecuente es el neumococo. El diagnóstico precoz es clave. Los síntomas son la fiebre alta, tos y fatiga (muy similares a los de la gripe). Implica riesgo de vida ya que, si se trata tardíamente, puede ser mortal.

 

Bronquitis

 

 

Se conoce como la inflamación de la pared interna de los bronquios, conductos por los que circula el aire para llegar a la parte más profunda del pulmón conocida como la zona alveolar, donde se genera el intercambio de oxígeno entre el pulmón y la sangre. Entre los síntomas aparece la tos persistente con expulsión de flema, fiebre, cansancio, decaimiento, dolor en el pecho y dificultad para respirar. Para combatirla, a veces es necesario ingerir antibióticos y medicamentos broncodilatadores que relajan y abren las vías aéreas en los pulmones.

 

Faringitis

 

 

Provocada por una inflamación de la faringe o la garganta, produce un fuerte dolor que se caracteriza por el enrojecimiento e hinchazón provocada en el 80 % por virus, aunque también puede ser producida por bacterias. Los síntomas son un intenso dolor de garganta, fiebre, ganglios linfáticos del cuello inflamados, dolores de cabeza, musculares y articulares. Es necesario guardar reposo, ingerir una gran cantidad de líquido y consumir analgésicos para calmar los dolores y la fiebre.

 

Intoxicación por monóxido de carbono

 

 

El monóxido de carbono es un gas que no se puede ver ni oler y es imperceptible a nuestros sentidos, lo que incrementa su peligrosidad. La calefacción en sitios mal ventilados es uno de sus mayores productores y es causa de muerte. De utilizar calefactores a gas, son recomendables los de tiro balanceado. Es importante observar que la llama de gas sea siempre de color azul (la llama amarilla es signo de mala combustión y generación de monóxido) y controlar anualmente las instalaciones y el buen funcionamiento de los artefactos de la casa, por parte de personal autorizado.

 

Ocho consejos para evitar contagiarse

 

 

- Lavarse las manos de manera habitual con agua y jabón.

-  Evitar los cambios bruscos de temperatura.

- En caso de integrar alguno de los grupos vulnerables como adultos mayores, niños o embarazadas, vacunarse contra la gripe y el neumococo es la medida de prevención más eficaz.

- Evitar el contacto directo con personas contagiadas.

- Consumir alimentos con alto porcentaje de vitamina C.

- Utilizar siempre pañuelos descartables para no estar constantemente reinfectándose las propias manos.

- Cubrirse la boca al toser o estornudar usando el antebrazo, no las manos.

- Ventilar la casa diariamente durante 20 minutos.

23 de julio del 2017
Categoría: Para el cole
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