BUSCAR
Síguenos en FacebookSíguenos en TwitterSíguenos en YouTubeSíguenos en Instagram

El agua, nuestro mayor tesoro para cuidar

Comparte en FacebookComparte en TwitterEnviar por WhatsApp

En verano, con los días de calor aumenta la demanda de agua potable. Al tratarse de un recurso limitado, derrocharla tiene consecuencias para el resto de los consumidores.

 

En 2010, la Asamblea General de las Naciones Unidas reconoció el derecho humano al abastecimiento de agua y al saneamiento. Todas las personas tienen derecho a disponer de forma continuada de agua suficiente, salubre, físicamente accesible, asequible y de una calidad aceptable, para uso personal y doméstico. ¿Cómo cuidarla en esta estación?

 

Es el componente más importante de nuestro planeta

 

 

El agua ocupa el 70 por ciento de la superficie de la Tierra y está distribuida en océanos, mares, glaciares, casquetes polares, ríos, arroyos y lagos. Sólo el 3 por ciento es dulce y, el 97 por ciento, salada. Sin embargo, se puede acceder sólo al 1 por ciento porque, el resto, está en los polos.

Su cuidado es responsabilidad de todos. Por ejemplo, regar las plantas del jardín antes de las 9 y después de las 16 horas hace que se pierda menos agua por evaporación y, al limpiar la vereda y los pisos con escobas o trapos húmedos, en vez de hacerlo con mangueras o baldes, se realiza un ahorro de hasta 200 litros.

 

Un bien muy escaso

 

 

El agua segura es aquella que, por su condición y tratamiento, no contiene gérmenes ni sustancias tóxicas que puedan afectar la salud de las personas. Su uso ayuda a prevenir enfermedades diarreicas y el síndrome urémico hemolítico.

Usá el agua segura para beber, hacer hielo, lavar alimentos, hacer infusiones, lavarte los dientes y cocinar. Para almacenarla, guardala en bidones limpios y con tapa, preferentemente de plástico, que tengan un pico o boca que permita sacarla sin que esté en contacto con recipientes o vasijas que la puedan contaminar. Los depósitos de almacenamiento deben estar en lugares donde no pueda ser alterada, lejos del contacto del suelo y fuera del alcance de animales. Al vaciarse totalmente, es necesario desinfectar los depósitos con lavandina y, luego, enjuagarlos con agua potable, antes de llenarlos otra vez.

 

Evitá la deshidratación

 

 

Tomá más líquido del habitual (8 vasos de agua segura, a diario). Evitá las bebidas azucaradas, llevá, siempre, una botella y no esperés a tener sed para hidratarte.

Serví agua para acompañar todas las comidas y tené siempre disponible una jarra en la mesa. Una buena opción para hidratarse son los licuados con agua segura, jugos exprimidos, preferentemente con frutas de estación y sin agregado de azúcar.

 

¡A no desperdiciarla!

 

Al agua segura debemos cuidarla entre todos. Por eso, tené en cuenta estos consejos para aprovecharla de la mejor manera.

 

 

Evitar dejar canillas abiertas, goteando o con pérdidas sin reparar.

Cuando te higienicés, regulá su uso (baño, lavado de cabeza, lavado de manos).

Regá durante las horas de menos calor. Al reducirse, la evaporación necesita menos agua.

 

 

Reutilizá el agua que no es para consumo. Por ejemplo, el agua del termo que se enfrió puede servir para pasar un trapo de piso.

Usá la cantidad justa de detergente y jabón en polvo. De este modo no será necesario mucho enjuague y contaminarás menos. Elegí detergentes biodegradables (leé el envase antes de comprarlos para reconocerlos).

Evitar arrojar envases o desperdicios de comidas, latas, aceites, combustibles o insecticidas cerca de ríos, lagos o arroyos.

 

Para pensar

 

 

1100 millones de personas viven en el mundo sin agua potable. Más de 2200 millones de habitantes de los países más pobres, la mayoría niños, mueren todos los años por enfermedades asociadas con su falta, saneamiento adecuado e higiene.

 

 

Si tu cuerpo pierde de 3 a 5 por ciento de agua, es posible que sufrás dolores de cabeza, náuseas y mareos. La pérdida del 7 por ciento puede causar alucinaciones y pérdida de la conciencia. Cuando estamos deshidratados en un 4,3 por ciento, nuestro desempeño físico se reduce un 22 por ciento.

 

 

Para hacer crecer una tonelada de trigo se necesitan 1000 toneladas de agua y cerca de 23 litros se usan para cosechar una sola porción de lechuga. Para una porción de carne vacuna, se requieren más de 9 mil litros.

25 de enero del 2020
Categoría: Para el cole
Comparte en FacebookComparte en TwitterEnviar por WhatsApp
Seguime en Facebook

Últimos Saludos

Giovanni

Hola soy giovanni te ...ver mas

Máximo - Giovanni

Hola, somos Máximo ...ver mas

Abertinita

Hola soy abi !! Teng ...ver mas

gabi

hola amigos muchas g ...ver mas