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8 de Mayo: Día Nacional de la Prevención Sísmica

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Saber cómo actuar en un sismo nos ayuda a salvar nuestra vida y la de los demás. Es imprescindible tomar los recaudos necesarios sabiendo qué debemos hacer en caso de que suceda, en cualquier lugar en el que nos encontremos.

 

En Argentina, las condiciones de la zona centro-oeste han sido, históricamente, más afectadas en distintas oportunidades, con consecuencias drásticas y gran cantidad de víctimas fatales causadas por sismos y terremotos. Mendoza, junto con San Juan, Neuquén e incluso Tierra del Fuego, se ubican en una faja cordillerana considerada por especialistas como la más propensa a terremotos dentro del territorio argentino.

Mendoza ha sufrido movimientos que han dejado, como consecuencia, verdaderos desastres y numerosas víctimas. Si bien el primero de ellos data de 1782, fue el de 1861 el que dejó su huella trágica, con un saldo de 6 mil muertos sobre una población de 18 mil habitantes y gran parte de su infraestructura destruida. San Juan experimentó un terremoto similar en 1944, donde murieron 10 mil personas sobre un total de 90 mil habitantes.

 

Ruinas de San Francisco en Mendoza tras el terremoto de 1861, en una foto de 1880.

Terremoto de San Juan (1944)

 

¿Qué es la prevención sísmica?

 

El objetivo de un simulacro es ajustar las distintas acciones en el caso de que un sismo de gran magnitud sacuda el suelo.

 

Son las medidas y acciones dispuestas con anticipación con el fin de evitar o impedir la ocurrencia de un evento adverso o de reducir sus efectos sobre la población, los bienes, servicios y el medio ambiente.

La prevención, la educación y la información resultan indispensables para actuar de forma ordenada y evitar los estados de pánico en caso de que ocurra un terremoto. Las escuelas, las instituciones gubernamentales y la familia son quienes deben encargarse de reunir las condiciones propicias para afrontar, de la mejor forma posible, una catástrofe de estas características.

Es importante estar preparados ante cualquier evento, lo que significa saber cómo actuar, organizando el Plan de Acción Familiar, teniendo la Mochila de Emergencia y estando atentos a las recomendaciones que brinden las autoridades.

 

Un plan efectivo

 

 

El Plan de Acción Familiar permite a las familias organizarse para saber cómo actuar, qué rol tendrá cada uno y requiere un profundo diálogo sobre las posibles emergencias que podemos enfrentar.

Es necesario pensar cómo elegir un punto de encuentro seguro para reunirse en caso de no estar en el hogar (plaza, parques cercanos) y, también, un punto seguro dentro de la casa, para refugiarse.

Es importante que algún integrante de la familia aprenda prácticas de primeros auxilios para ayudar a lesionados. Se debe planear quién se encargará de cortar la luz o el gas, tener matafuego a mano, conocer el lugar donde estará la mochila de emergencia para tomarla de inmediato y planear cómo poner fuera de peligro a niños, ancianos y personas con discapacidad. El Plan de Acción Familiar incluye aprender a armar una mochila de emergencia, con los elementos indispensables para subsistir luego de un desastre.

 

Una mochila muy útil

 

 

La mochila de emergencia debe incluir un recipiente con agua potable, alimentos no perecederos como enlatados, arroz, alimentos secos, barras de cereal o chocolate, lista con teléfonos importantes de familiares, bomberos, hospital y 911.

También debe llevar una lista con los nombres de nuestros familiares (DNI, grupo sanguíneo, obra social, medicamentos que toman), lista de nombres y teléfonos de familiares cercanos, botiquín de primeros auxilios con medicamentos vitales, radio a pilas, linterna, silbato y guantes, documentos personales y sus copias, una muda de ropa y manta de abrigo, kit de aseo, herramientas y alambre.

Es importante estar atentos a las indicaciones que las autoridades de Defensa Civil vayan brindando en cada momento a través de los diferentes medios de comunicación.

 

¿Qué hacer en caso de un terremoto?

 

- Conservar la calma y no permitir que el pánico se apodere de nosotros.

- Tranquilizar a las personas que estén a nuestro alrededor.

- Ejecutar las acciones previstas en el plan familiar.

- Dirigirnos a los lugares seguros previamente establecidos, colocar la cabeza entre las rodilla y cubrirla con las manos o ponernos en posición fetal, cubriéndonos la cabeza.

 

 

- Evitar usar los ascensores.

- Alejarnos de los objetos que puedan caer, deslizarse o quebrarse.

- Evitar apresurarnos a salir. El sismo dura sólo unos segundos.

- De ser posible, cerrar las llaves del gas, cortar la luz y evitar prender fósforos, encendedores o cualquier fuente de incendio.

- Tener cuidado porque, a veces, el sismo puede no ser muy intenso y ser precursor de uno mayor. Actuar en consecuencia y no confiarse.

- Ejecutar el plan previo sin distracción. La mayor parte de las víctimas se producen por colapso de paredes y techos, vidrios y objetos cortantes o pesados que caen.

 

Después del sismo

 

 

- Evitar perder el tiempo reuniendo las pertenencias personales. Evitar correr y gritar.

- Verificar si hay lesionados, incendios o fugas de cualquier tipo. De ser así, llamar a los servicios de auxilio. Usar el teléfono solo para llamadas de emergencia.

- Escuchar la radio para informarse y colaborar con las autoridades.

- Si es necesario, evacuar el inmueble y hacerlo con calma, cuidado y orden. Seguir las instrucciones de las autoridades.

- Reunirnos con nuestra familia en el lugar previamente establecido, que se considere seguro (por ejemplo, un parque o una plaza).

- Evitar encender fósforos y usar aparatos eléctricos hasta asegurarse de que no hay fugas de gas. Transcurrido un tiempo, efectuar con cuidado una revisión completa de la casa y el mobiliario. Evitar hacer uso de ella si presenta daños graves.

- Limpiar los líquidos derramados o escombros que ofrezcan peligro.

- Estar preparados para futuros sismos (réplicas), los que, generalmente, son más débiles pero que, igualmente, pueden ocasionar daños adicionales.

- Alejarnos de edificios dañados y evitar circular por donde existan deterioros considerables.

- Evitar consumir alimentos o bebidas que hayan podido estar en contacto con vidrios rotos o algún contaminante.

- Ayudar a la gente que lo necesite y evitar propagar rumores.

- Evitar mover a las personas seriamente heridas salvo que haya evidencia de un colapso. Buscar o pedir ayuda especializada.

07 de mayo del 2020
Categoría: Para el cole
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